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NOS VAMOS DE VACACIONES (Y NO SÉ SITENGO GANAS DE LLORAR O DE BAILAR)

Mira una cosa.
Nos vamos de vacaciones.

Y esto, que suena a titular feliz, también tiene su parte de drama,
eh.

Que cuando tienes un negocio propio, las vacaciones no son
vacaciones.

Son una mudanza emocional.
Porque te vas, sí…
pero tu cabeza se queda viendo las cámaras del local en bucle,

preguntándose si todo sigue en pie,
si la nevera no decidió hacer huelga,

y el queso crema no ha desarrollado una conciencia propia.
Porque claro, cuando curras para otro, te vas de vacaciones y
desconectas.

Cuando curras para ti…
te vas de vacaciones y desconectas el router, pero tú sigues
cargando el Excel emocional en segundo plano.

Y no exagero:
esta semana empaqueté más tuppers de culpa que ropa.
Y al cerrar el local, me despedí de las tartas como quien se va de
Erasmus:

con miedo, con ilusión y con la sensación de estar dejando a tus
hijos con alguien que no sabe cómo les gusta la leche.

Pero ojo, no vengo con el discurso de Instagram de «emprender
es durísimo, pero gratificante» mientras sostengo un café y
sonrío al amanecer en una terraza de coworking.

Vengo a decirte la verdad.

Estoy agotado.

Y eso también está bien.

Porque nadie te cuenta que el cansancio no siempre es físico.

A veces es emocional, mental, vital.

Es ese momento en el que estás mirando al vacío con una
espátula en la mano y te preguntas si te estás olvidando de vivir.

Y mira, me niego.

Me niego a romantizar el “no parar nunca”.

Me niego a aplaudir al que se queda abriendo cuando todo el
mundo cierra.

(Ojo, que no todo el mundo se lo puede permitir.)

Y me niego a sentirme culpable por necesitar dormir hasta que el
cuerpo decida.

Así que sí:
nos vamos.
A romper rutinas.
A respirar más hondo.

A decir “no” a todo lo que no sea cama, risa o descanso.
Y si no puedes irte, hazte una minivacación.

Una escapada de sofá.
Un desayuno sin remordimientos.
Un paseo sin smartphone.
Una siesta alarma.
Una tarta de queso a media tarde porque sí.

Porque descansar también es productivo.

Y porque si tú no paras, nadie va a venir a darte una medalla por
“sufridor del año”.

Pero bueno, no me hagas mucho caso.
Yo simplemente hago tartas de queso.

(En agosto, menos).
¡Nos vemos a la vuelta!

INFORMACIÓN

Teléfono: 613 00 28 42
Email: [email protected]
Dirección: Calle Concejo, N16, 32003 – Ourense
Horario:
Mar – vier: 10:30 – 14:00 || 17:00 – 20:00
Sábados: 10:30 – 14:00

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